martes, 22 de septiembre de 2026

Una semana por los Dolomitas - Julio26

Cuando uno contempla por primera vez estas montañas, es imposible no sobrecogerse ante su magnitud, su singularidad y su impresionante belleza. Fue el alpinista italiano Reinhold Messner -famoso por ser la primera persona en escalar los 14 ochomiles del planeta sin oxígeno suplementario- quien afirmó: " Después de más de mil rutas y escaladas en mi territorio, escalé en otras miles de montañas alrededor del mundo. Mi conclusión: ninguna otra montaña puede competir con la belleza de Dolomitas". 

Pero la espectacularidad del paisaje de los Dolomitas no solo cautivó a los montañeros: el famoso arquitecto franco-suizo Le Corbusier, definió estas montañas como la más bella obra arquitectónica del mundo, maravillado por la verticalidad perfecta de sus torres, muros y agujas de piedra talladas por la erosión. Mis conocimientos de las montañas del mundo son muchísimo más limitados, pero sin duda puedo decir que es uno de los lugares más maravilloso que he visitado, y eso que hemos visto solo una pequeña parte de este conjunto montañoso italiano.

Cadini di Misurina

Los Dolomitas son una imponente cadena montañosa situada en el nordeste de los Alpes italianos que se extiende principalmente por las regiones de Trentino-Alto Adigio, Véneto y Friuli-Venecia Julia.

La singularidad de los Dolomitas reside en su historia geológica. Hace más de 250 millones de años, lo que hoy son cumbres áridas y afiladas era el fondo de un mar tropical cálido, formado por arrecifes de coral y organismos marinos. Con el tiempo, la acumulación de estos sedimentos y la sustitución del calcio por magnesio dieron origen a la dolomía, la roca caliza de la que están hechas estas montañas, roca de la que tenemos un estupendo ejemplo muy cerca de nosotros, en parte de Sierra Nevada y especialmente en las Sierras Tejeda-Almijara, entre Granada y Málaga.

Cuando la corteza terrestre se plegó y elevó estas estructuras, los elementos esculpieron las torres, agujas y paredes verticales que vemos hoy. El fenómeno más mágico que regala esta roca es la enrosadira: al amanecer y al atardecer, las rocas absorben la luz del sol y se tiñen de tonos ardientes que van del rosa pálido al rojo violáceo.

Bajo la sombra de estos colosos de piedra late un ecosistema vibrante y lleno de contrastes. Los valles y laderas inferiores están alfombrados por densos bosques de abetos y alerces, que en primavera y verano se llenan de flores, algunas de ellas exclusivas de estas montañas. Caminar por sus senderos, respirar el aire puro con aroma a coníferas y escuchar el eco lejano de la fauna silvestre, recorrer con tiento esas pedreras aparentemente yermas y hostiles, mirar hacia arriba y otear caminos imposibles, despierta un sentimiento de desconexión absoluta y de comunión con la naturaleza ante la conciencia de nuestra propia pequeñez.

Dolomiti di Sesto 

La historia humana de los Dolomitas añade una capa de misticismo y melancolía a su paisaje. Durante siglos, estas montañas albergaron a la cultura ladina, una comunidad con su propia lengua y tradiciones que aprendió a vivir en perfecta armonía con el entorno. Sin embargo, el siglo XX dejó una huella imborrable: durante la Primera Guerra Mundial, las cumbres de los Dolomitas se convirtieron en un durísimo frente de batalla entre las tropas italianas y austrohúngaras. Hoy en día, las trincheras, túneles y vías ferratas excavadas directamente en la roca sirven como un museo al aire libre. Recorrer estos antiguos escenarios bélicos, ahora silenciosos y pacíficos, produce un escalofrío inevitable; es un recordatorio conmovedor de la fragilidad humana frente a la eternidad imperturbable de las montañas.

Mapa de parte de los Dolomitas y de las rutas que hemos realizado.

 1. PASSO GIAU - LAGO D'AJAL

  • Distancia aprox.: 12 km  
  • Desnivel positivo: Unos 500 metros  
  • Desnivel negativo: Sobre los 1.300 metros

Mapa de la ruta

Passo Giau con Ra Gusela asomando entre las nubes

La cumbre del Ra Gusela aparece y desaparece 

Llegando a la Forcella del Col Piombin

Parnassia palustris - Parnasia

Una mirada atrás

Ra Gusela (2595 m)

Valeriana

El sendero se abre paso entre prados alpinos antes de llegar a la Forcella Giau

Vistas hacia Cinque Torri

Ganado pastando bajo la Forcella Giau

El valle se abre hacia Ra Gusela y Cinque Torri

Achillea moschata - Milenrama / Millefoglio

Subiendo hacia la Forcella Giau

Papaver alpinum - Amapola alpina / Papavero giallo

Campanula...

Praderas tras la Forcella de Giau

Sendero entre rocas calizas

que la erosión y los derrumbes

han dejado a los pies de la Ponta Lastoi de Formin, que la niebla nos oculta

Aconitum napellus - Acónito / Strozzalupo, una de las plantas más tóxicas que podemos encontrar en las montañas alpinas y en los Pirineos, utilizada en la antigüedad como veneno para eliminar lobos, quitarse de en medio a enemigos o ejecutar a reos condenados a muerte. Una pequeña cantidad provoca vómitos, parálisis muscular, arritmias severas y una parada cardiorrespiratoria en muy poco tiempo.

La niebla comienza a disiparse

y empiezan a asomar los Bastiones de Mondeval

Verdes praderas bajo estos picachos dolomíticos

Al fondo se va mostrando

el Becco di Mezzodi

Gymnadeia conopsea

Senecio abrotanifolius - Senecione abrotanino

Zona cárstica que precede

a una nueva extensión de praderas

A nuestra izquierda, la niebla deja intuir la Cima Ambrizzola (2715m)

Panorámica con el pico Spiz de Mondeval en primer término y la Cima Ambrizzola al fondo

Acercándonos a la Forcella Ambrizzola

Leontopodium nivale subsp. alpinum - Flor de nieve / Stella alpina

La misma flor de nieve en su ambiente

Forcella Ambrizzola

Al otro lado de la Forcella Ambrizzola, posar,

descansar

disfrutar del paisaje que se abre al otro lado del valle

Cima Ambrizzola y Cima Croda da Lago 

Desde Corea a Dolomitas: un buen lugar para descansar un rato y disfrutar de las vistas

Vistas hacia el Sorapiss (3205m)

Panorámica desde la Forcella Ambrizzola

El sendero de bajada hacia el lago 

y si giramos la cabeza, lo que vamos dejando a nuestra espalda

Gentiana verna - Genziana di primavera
 
Rhododendron hirsutum - Rododendro peludo

Las agujas de Croda da Lago

Vamos bajando y la arboleda empieza a ocupar su terreno

El pelotón de cola

Becco di Mezzodi (2603m)

Campanula morettiana - Campanula di Moretti
 
  
Lago Federa

Reflejos en el lago

Aquilegia attrata - Aguileña oscura / Aquilegia comune

Cruzando el abetal que se extiende bajo el lago Federa

La Croda Marcora (3154m) asoma sobre el bosque

Un claro en medio del bosque que sirve de mirador

Cortina d'Ampezzo en medio del valle

Gruppo del Pomagagnon, al norte de Cortina

Vistas hacia Tre Cime di Lavaredo, cubiertas en parte por las nubes

Laderas de la Tofana

Pedreras bajo el Pico Sorapiss

Prunella grandiflora - Consuelda / Brunella

La bajada por el bosque, aunque empinada, da también para momentos de charla

Aconitum lycoctonum - Acónito amarillo /aconito giallo

Becco d'Ajal (1845m)

Epipactis atrorubens - Heleborina / Elleborina violacea

Croda Marcora sobre el bosque de abetos y alerces

Mariposa Erebia

Pachyta quadrimaculata 

Lago Ajal

 

2. PASSO TRE CROCI - LAGO SORAPISS

  • Distancia aprox.: 13 km  
  • Desnivel positivo: 450 metros  
  • Desnivel negativo: 450 metros

Mapa de la ruta

Cogiendo el sendero 215 que sale desde las proximidades del Passo Tre Croci

Vista atrás hacia el Passo Tre Croci y el Gruppo del Cristallo asomando entre las nubes

Aparecen junto al camino algunos búnkeres de la 1ª Guerra Mundial que el tiempo y la naturaleza se han encargado de disimular y embellecer al mismo tiempo

Un alerce en contraluz

Aparecen las agujas de la Cime Marcuoria entre la niebla

que baja y agrisa el bosque y las pedreras que caen de los picos

A partir de aquí, el camino va casi tallado en las paredes verticales que caen de la Cime Marcuoria

Asoman y desaparecen las paredes del Gruppo Sorapiss

Una roca pulida, inclinada y mojada, que con ayuda pasamos sin problema

El camino se estrecha y cables y manos ayudan. Piano, piano andiamo lontano, aunque un guía de un grupo de asiáticos anda despotricando en inglés porque, según él, vamos muy despacio.

Menos mal que la niebla oculta algo de lo que hay a nuestros pies

La parte más estrecha

y aérea del recorrido

que cada cual afronta con más o menos soltura... ¡¿quién dijo miedo?!

Acónito amarillo

Los árboles, alerces principalmente, protegen este tramo de camino

mientras la niebla en las alturas parece despejarse un poco

Pasando otro tramo de dolomías resbaladizas por el barrillo y el continuo paso de personas

Asoma el Dito di Dio 

lo que nos indica que el lago ya está aquí

con su impresionante color turquesa

Il Dito di Dio juega a esconderse y asomarse mientras, ajeno al devenir de la gente y las nubes, ¡un cura dice misa a un grupo de fieles!

El color del agua se debe a la refracción de la luz solar en las partículas muy finas de roca dolomítica provenientes del glaciar del Sorapiss

El lago Sorapiss desde arriba

Posando junto al lago

Una última imagen de este lago de aspecto irreal

Decimos adiós al Dito di Dio entre dispersos goterones 

El valle se abre hacia el noreste en una caída de más de 500 metros

Panorámica de las paredes verticales al este del lago

Volvemos a pasar por ese caminillo vertiginoso

de vuelta

agarrando el cable

y pegaditos a la pared

que la roca resbala y la caída es grande

Solventada la parte más estrecha sin incidentes, nos acercamos de nuevo a la zona boscosa

Aquilegia einseleana - Achilegia minore

Ya por camino más ancho

Asoman las Tre Cime di Lavaredo

La enorme pedrera que baja por estas inclinadas laderas

Agujas hacia el macizo de Piz Popena

Panorámica hacia I Cadini di Misurina

El último paso estrecho

bajo las paredes de le Cime di Marcuoira

Vuelve a aclararse el cielo

mientras atravesamos el bosque

pero nubes negras vuelven a concentrarse

y los goterones se convierten en un chaparrón

que se adorna con algún que otro relámpago y trueno sobre las cumbres del Cristallo, llegando ya al Passo Tre Croci y al autobús


3. PASSO FALZAREGO - NUVOLAU - CINQUE TORRI

  • Distancia aprox.: 11 km  
  • Desnivel positivo: Unos 600 metros  
  • Desnivel negativo: Sobre los 950 metros


Mapa de la ruta

Passo Falzarego

Vamos dejando el puerto atrás

Con el pico Sas de Stria elevándose sobre las praderas

Cogemos el sendero 441 dirección Croda Negra y Forcella Averau

Vista atrás hacia el Lagazuoi, sobre el Passo Falzarego

En nuestro frente asoma el Averau, aunque aun quedan piedras, prados y dolinas hasta llegar al collado que nos permita rodearlo por su cara sur

Posando con el Gruppo Lagazuoi de fondo

Panorámica hacia  Lagazuoi y el Gruppo di Fanes

Poco a poco vamos cambiando las verdes praderas

por cada vez más rocas

hasta llegar a una canal estrecha por la que subimos

y encaramarnos en un mirador natural sobre unas rocas donde hacemos una parada para contemplar todo lo que nos rodea

Por un lado, la Tofana di Rozes,

por otro, los Lagazuoi y el Gruppo di Fanes

con la imponente Torre Fanis 

Panorámica desde el Passo Falzarego a la Tofana di Rozes

 El pico Sas de Stria a la derecha y, al fondo, el Gruppo de Sella, con el Piz Boè (3152m)

Preparadas para retomar el camino

en un día de cielos azules y horizontes limpios

Subiendo a la Forcella Averau

Y desde el collado, un nuevo panorama se abre: las paredes verticales que caen al sur del Averau y el Nuvolau, las curvas de subida al Passo Giau y al fondo, dos tresmiles que el primer día no pudimos ver, el Pelmo y la Civetta. 

Forcella Averau, con la Tofana di Rozes (3225 m) asomando

Pedreras en la bajada del collado. Al fondo, la Marmolada

El sendero bajo las paredes del Averau

La Marmolada

El Monte Pelmo (3172 m) al fondo y la Torre Dusso (2618 m) a la derecha

Potentilla nitida - Potentilla delle Dolomiti

Vistas hacia la Forcella Nuvolau, el Pico Averau y el Rifugio Averau

Superando una repisa camino del Nuvolau

con las Tofanas de fondo

Averau (2648m), pico en el que los italianos instalaron un observatorio militar estratégico durante la 1ª Guerra Mundial

Una subida al Nuvolau

con el siempre presente Averau

y en la que nos encontramos a decenas de personas

Nuestra fila

y muchos más que suben con nosotros

Cinque Torri y las Tofanas

Pico Averau. Al fondo, el Col di Lana, la "montaña sangrienta", lugar en el que tuvo lugar un enfrentamiento en la 1ª Guerra Mundial en la que los italianos volaron literalmente la cumbre de la montaña ocupada en aquel momento por las tropas austrohúngaras

Obligado parar y mirar. El problema: no saber hacia dónde.

El Glaciar de la Marmolada

Torre Fanis, Punta Nord y Monte Ciaval

Vistas desde el Pico Nuvolau hacia el Passo Giau y el Monte Pelmo

Después de un rato en el Rifugio Nuvolau y disfrutar de un café y un estupendo strudel, toca ir bajando 

hacia Cinque Torri

unos suben, otros bajan, pero gente por aquí hay por todos lados. Tanto refugio, que son restaurantes, y tantos telesillas, telecabinas... hacen que subir a estas montañas sea excesivamente fácil, lo que provoca también una cierta masificación

Bajando, con las agujas de Croda da Lago al fondo y el Pico Antelao (3264 m) medio tapado por una nube

Panorámica en la bajada hacia Cinque Torri

Llegando a Cinque Torri

con la Torre Grande (2361 m) en primer término

Casi tan altas como la Torre Grande

Relieve típico de los Dolomitas

Cinque Torri

Recorriendo los restos de construcciones de la 1ª Guerra Mundial 

que se encuentran escondidas entre los farallones de Cinque Torri

Saludo

Escaleras, trincheras, pasadizos, hospitales de campaña, polvorines, precarios almacenes...

Torre Inglese, Torre Quarta y Torre Latina

El sendero se interna por una trinchera

Durante la Primera Guerra Mundial, los Dolomitas se convirtieron en el escenario de uno de los frentes más extremos y crueles del conflicto, conocido como la Guerra Blanca. Entre 1915 y 1917, las tropas del Imperio Austrohúngaro y del Reino de Italia se enfrentaron a altitudes que superaban los 3.000 metros. En este entorno de picos verticales y valles profundos, la estrategia militar tradicional quedó obsoleta. Ambos bandos tuvieron que excavar intrincadas redes de trincheras, construir túneles, búnkeres... y montar teleféricos directamente en la roca caliza y el hielo, transformando picos majestuosos en auténticas fortalezas inexpugnables.

La supervivencia en este frente constituía un desafío diario que a menudo superaba la amenaza del enemigo. Los soldados, conocidos como Alpini en el bando italiano y Kaiserschützen en el austrohúngaro, no solo luchaban entre sí, sino también contra las temperaturas extremas, la congelación, el hambre y la falta de suministros. El peligro más temido eran las avalanchas, provocadas tanto de forma natural por las intensas nevadas como de manera intencionada mediante bombardeos de artillería para sepultar los campamentos rivales. Se estima que el clima y los accidentes geográficos causaron tantas o más bajas que los propios combates directos.

Una de las tácticas más singulares y destructivas de esta campaña fue la guerra de minas. Al verse incapaces de avanzar por la superficie, los ingenieros militares de ambos ejércitos perforaron las entrañas de las montañas para colocar toneladas de explosivos bajo las posiciones contrarias. El caso más emblemático ocurrió en el Col di Lana, próximo al Passo Falzarego, cuya cumbre fue completamente volada por los italianos en abril de 1916.

Aunque los soldados de ambos bandos soportaron años de un sangriento estancamiento táctico, los combates en los Dolomitas no se decidieron en sus cumbres. En octubre de 1917, tras la catastrófica derrota italiana en la batalla de Caporetto, el ejército italiano se vio obligado a retirarse apresuradamente de los Dolomitas para defender el río Piave más al sur. Las montañas fueron abandonadas casi de la noche a la mañana, volviendo temporalmente a control austriaco hasta el colapso final del Imperio Austrohúngaro y su desintegración en 1918, habiéndose llevado por delante la vida de 600.000 italianos y más de 400.000 austrohúngaros solo en esta región, en un saldo trágico que podemos recordar en nuestras caminatas por los senderos que recorren los valles y cimas de estas montañas.

Con el final de la guerra Italia se anexionó la región del Alto Adigio (Tirol del Sur) y el Trentino, lo que transformó de manera traumática a una población mayoritariamente de habla y cultura alemana, comenzando con una agresiva política de italianización fascista liderada por Benito Mussolini en los años 20 que prohibió el idioma alemán en las escuelas y la administración, modificó a la fuerza los nombres locales y fomentó la migración de ciudadanos italianos del Sur para alterar la demografía regional. Ante la prohibición escolar, la población local resistió culturalmente mediante las llamadas escuelas catacumbas (Katakombenschulen), una red clandestina donde profesores y familias enseñaban en secreto la lengua alemana a los niños en sótanos y granjas. Esta opresión culminó en 1939 con el dramático "Acuerdo de Opción" entre Hitler y Mussolini —que obligó a los habitantes a elegir entre emigrar a la Alemania nazi o quedarse perdiendo su identidad—, desatando una profunda fractura social que, tras décadas de tensiones en la posguerra, solo logró resolverse mediante el actual estatuto de autonomía especial que hoy garantiza legalmente el bilingüismo –trilingüismo en algunas zonas- y la protección de su herencia cultural.


Vereda bajo la Torre Inglese

Panorámica del sendero que rodea Cinque Torri con las Tofanas de fondo

Un caos de rocas por donde el camino serpentea

Las torres, un paraíso para escaladores

Bajando hacia el Rifugio Cinque Torri, donde comemos

Vistas hacia Croda di Lago, la Ponta Lastoi de Formin y la Forcella Giau, por donde pasamos el primer día

Agujas de Croda di Lago

Monte Antelao (3264 m)

Monte Sorapiss (3205 m)

Panorámica hacia Croda di Lago, Cima Ambrizzola, Ponta Lastoi de Formin, Forcella Giau...

Salimos del Rifugio Cinque Torri

por un carril entre praderas

para coger después a la derecha el sendero 437

entre bosques de abetos y piceas

y prados

con vistas a las picos y agujas que rodean el valle donde se asienta Cortina d'Ampezzo

El camino nos lleva a la carretera que sube al Passo Giau, cerca de Ru Curto, donde nos recoge el autobús.

Cirsium eriophorum - Cardo lanudo / cardo scardaccio


4. PASSO FALZAREGO - VAL DI TRAVENANZES

  • Distancia aprox.: 16 km  
  • Desnivel positivo: 480 metros  
  • Desnivel negativo: Sobre los 1.050 metros

Mapa de la ruta

Parte del grupo iniciando la ruta en el Passo Falzarego

Otros, sin embargo, deciden subir en el funivia hasta el Rifugio Lagazuoi, para después bajar hasta la Forcella Travenanzes, donde nos encontraremos.

Dianthus superbus - Clavelina de plumero / Garofanino frangiato

Aster bellidiastrum - Margarita alpina / Margherita delle Alpi

Subiendo por el Sentiero del Fronte

bajo las paredes del Lagazuoi

que se levantan, horadadas, sobre nuestras cabezas

Physoplexis comosa - Raponzolo chiomoso

Campanula morettiana - Campanula di Moretti

Detalle del raponzolo chiamoso o Schopfteufelskralle (garra del diablo), como se le llama en el dialecto alemán que se habla en el SudTirol

Linaria alpina - Linaria delle Alpi

Vistas hacia el Rifugio Lagazuoi

Encuentro en la Forcella Travenanzes

A volte il fotografo diventa modello

Panorámica desde la Forcella Travenanzes

Torre Fanis



La parada en el collado da para hablar sobre la contienda entre italianos y austrohúngaros en estas montañas en la 1ª Guerra Mundial

Grupo en la Forcella Travenanzes

Cogemos el sendero 401 que atraviesa todo el Valle de Travenanzes

Iniciamos la bajada con la imponente mole de las Tofanas

El paisaje es mágico y no sabes dónde mirar

Fotos, vistas al paisaje, charlas... de forma irremediable el grupo se estira

El blanco y negro aporta dramatismo a este paisaje descarnadamente bello

Pradera de Eriophorum vaginatum - Hierba de algodón / Pennacchi guainati

Picos Lagazuoi norte y sur

Punta Sud di Fanes, Torre Travenanzes y Torre Fanis

El sendero va descendiendo entre praderías y enormes piedras que parecen sembradas

Crepis aurea - Crépide dorada / Radichiella aranciata

Las verticales y coloridas paredes de la cara norte de las Tofanas

El contraste entre el verde de los prados y los grises y anaranjados de las calizas y dolomías

El inicio del Valle de Travenanzes

entre picachos dolomíticos

a uno y otro lado

y un caos de bloques de roca

que el sendero va sorteando por su ladera derecha

Paredes verticales que se levantan hacia el Gruppo di Fanes

Vista hacia Croda di Lago a través de la Forcella Col di Bos

Una parada de agrupamiento 

que nos sirve para contemplar los senderos y ferratas que suben por la cara norte de la Tofana di Rozes donde pequeños grupos de personas que se ven como hormigas se mueven por las pedreras y repisas

Esas rocas erráticas que son señales de la presencia de antiguos glaciares

Le Tofane, nombre cuyo origen está en la palabra ladina Tofes, que hace referencia a las rocas desmenuzadas 

Pasando junto a una roca semejante a un cilindro gigante anclado en la ladera

Asomando hacia el fondo del valle la Tofana di Dentro o Tofana de Inze, 3238 metros

Pequeño ante la majestuosidad de estas montañas

Primeras vistas al fondo del valle

Panorama

La imagen de este profundo valle

nos trae recuerdos por su similitud con las Montañas Rocosas canadienses


En este hostil ecosistema kárstico, marcado por la sequía y la altitud, la flora alpina sobrevive mediante asombrosas adaptaciones evolutivas. Las plantas desarrollan raíces profundas para anclarse y buscar humedad en las fisuras de la roca dolomía, adoptan formas enanas o de roseta densa para protegerse del viento, y cubren sus hojas con vellosidades o ceras para frenar la pérdida de agua ante la intensa radiación solar. 

Entre estas joyas botánicas sobresalen tres endemismos absolutos que desafían la gravedad en paredes verticales y grietas calcáreas: la campanilla de Moretti (Campanula morettiana), la prímula tirolesa (Primula tyrolensis) y el rapanzolo de roca (Physoplexis comosa). Mientras que la Campanula despliega sus llamativas flores azul violeta y la Primula tyrolensis aporta sus vivos tonos rosados decorando las húmedas fisuras rocosas de las Dolomitas orientales, el rapanzolo busca el refugio de las paredes verticales umbrías para evitar la evaporación masiva del sol. 


Saxifraga

Llegando a la zona de bosque

principalmente alerces

y abetos


El alerce europeo (Larix decidua) es, a diferencia de otras coníferas, un árbol caducifolio. Durante la primavera y el verano, sus ramas se cubren de agujas suaves y de un verde brillante que contrasta la piedra gris y blanca de las dolomías. Sin embargo, su momento más espectacular llega con el otoño, específicamente durante las primeras semanas de octubre. Es en esta época cuando el bosque se transforma por completo, tiñendo las laderas de un dorado vibrante y encendido. Caminar por los senderos de los Dolomitas, como este del Val di Travenanzes, es adentrarse en un mar de fuego amarillo y ocre, justo antes de que los árboles dejen caer sus hojas para resistir el gélido invierno alpino, desnudando sus siluetas frente a las cumbres que se tiñen de rosa al atardecer.


Un caos de roca bajo las paredes de Le Tofane, en una zona que estuvo ocupada por glaciares no hace mucho

Malga Travenanzes

La típica forma de U de los valles glaciares

Después de un tramo en el que el sendero discurre entre árboles, estos desaparecen

y son sustituidos por gravas provenientes de la erosión de la roca dolomítica

El río Travenanzes aparece y desaparece

en este mar de piedras

conocido como Grava di Travenanzes

Un primer plano de las pedreras que descienden por las inclinadas laderas

Pedreras que bajan del Piz Forcia Rossa

Panorama de nuestro paso por la Grava di Travenanzes con las distintas cimas de Furcia Rossa

Vistas a Cime di Furcia Rossa y Croda del Valon Bianco

Contraste de colores

Una zona llana, verde y abierta

que contrasta con estos paredones verticales tan quebrados



Puentecillo sobre el río Travenanzes

que en este tramo se encajona

Aquilegia einseleana - Colombina

Cruzando un regato que baja de las paredes verticales de nuestra derecha

Monte Vallon Bianco

El valle se estrecha en su salida hacia el río Fanes

Una mirada atrás

Paredones calizos a izquierda y derecha y la Croda Rossa d'Ampezzo al fondo

Cruzando una de las tantas pedreras

que bajan de las altas cumbres que nos rodean

De las piedras pasamos a andar entre árboles

por el Bosco dei Cadoris

donde paramos para dar cuenta de la comida que llevamos en la mochila -hoy, cosa rara por estos lares, no hay refugio, ni para comer ni para la cervecita del mediodía- lo que, personalmente, agradezco: si estas montañas tienen un pero, es el exceso de refugios-restaurantes, remontes, teleféricos y gente, mucha gente.

Montes Taè y Taburlo

En esta zona, los ríos han excavado profundos cañones

con miradores colgados al borde del abismo

Garganta del río Fanes
Algo más arriba, queda la Cascata di Fanes, que no visitamos.

Puente sobre el río Fanes

Aquilegia atrata - Aguileña oscura


5. TRE CIME DI LAVAREDO

  • Distancia aprox.: 11 km  
  • Desnivel positivo: 450 metros  
  • Desnivel negativo: 450 metros


Mapa de la ruta

Desde el autobús...

Le Tofane

Torri di Popena

Montañas por encima del Lago Misurina

El autobús nos deja en el aparcamiento debajo del Rifugio Auronzo, y ya desde aquí el paisaje impresiona hacia todos los puntos cardinales...

Gruppo Cadini di Misurina

Croda Rossa d'Ampezzo (3146 m)

Dolomiti di Braies / Pragser Dolomiten

Valle de Auronzo di Cadore desde el Rifugio Auronzo

Otra imagen dei Cadini di Misurina

Salimos desde el refugio por un carril con mucha gente 

Rifugio Auronzo

La procesión que poco a poco va dispersándose

Rifugio Auronzo con el Gruppo Cristallo al fondo

Cara sur de las Tre Cime di Lavaredo

bajando hacia una especie de mirador natural

hacia Auronzo di Cadore y Cadini di Misurina

Torre Siorpaes

Las agujas de Cadini di Misurina

Monte Cristallo

El cielo intensamente azul recorta le Tre Cime

El Gruppo di Cadini di Misurina, con el punto más alto en la Cima Cadin di San Lucano (2839 m)

Posar para mirar de forma pausada

Dejamos el mirador

para dirigirnos hacia un segundo refugio en apenas dos kilómetros, el Rifugio Lavaredo

Ermita de Maria Ausiliatrice

Llegando al Rifugio Lavaredo

Caótica pedrera bajo las paredes de la Cima Piccola

Dejamos el carril y cogemos una vereda

que sube por la pedrera

Campanula

Hacia la Forcella Lavaredo

se puede subir por este sendero o por un carrilillo desde el refugio

que te va dando otra vista de las Tres Cimas

y se abre, ya arriba, hacia el Rifugio Antonio Locatelli y la Torre di Toblin

Panorámica desde la Forcella Lavaredo

Vista hacia los Dolomitas de Sesto / Sextner Dolomiten

Le Tre Cime di Lavaredo desde el collado

Torre di Scarperi y Cime Bulla por detrás

Rocca dei Baranci

Agujas y paredes verticales del Monte Paterno

Rifugio Antonio Locatelli a los pies del Sasso di Sesto y de la Torre di Toblin

Torre Scarperi y Lastron dei Scarperi

Croda Rossa

Esta pequeña torre de piedras no le hace sombra a la Torre di Toblin

Panorámica de Cadini di Misurina con el Antelao al fondo

La Torre di Toblin a los pies del caminante

Desde el collado

con unas vistas cada vez más extraordinarias

hacia las Tre Cime di Lavaredo, Drei Zinnen en alemán, Tré Thìme en ladino

cogemos un senderillo

que bordea el Monte Paterno entre las pedreras y las paredes verticales que caen de él

Las Tre Cime di Lavaredo, que, en realidad, son alguna más 

Este sendero pedregoso

en continuo subibaja

nos evita ir por el carril de más abajo

resulta más entretenido

y con mejores vistas

Achillea clavennae - Millefoglio di Clavena

Cerastium alpinum - Pamplinillas de roca / peverine

En algunos tramos, el sendero se pega a las paredes dolomíticas

en otros, la roca descompuesta forma arenales muy erosionados que se desmoronan con facilidad

Caminos hacia el Rifugio Locatelli. Arriba, a la derecha, la roca conocida como Frankfurter Würstel / Salsiccia di Francoforte (Salchicha de Frankfurt)

Un tramo del camino un pelín complicado

Papaver alpinum - Amapola alpina / Papavero giallo

Tre Cime di Lavadero desde unos túneles de la 1ª GM excavados en la roca

Llegando a la Forcella di Toblin donde se encuentra el Rifugio Antonio Locatelli

Laghi dei Piani

La imagen más típica de las Tre Cime di Lavaredo: Cima Piccola, Cima Grande, Cima Ovest

Panorámica en la subida a los túneles y covachas del Sasso di Sesto

Vistas desde una de las covachas hacia Tre Cime

Rifugio Locatelli con el Monte Paterno detrás

Vistas a Tre Cime desde una repisa

Panorámica desde esas mismas repisas en el Sasso di Sesto

Chiesetta San Bernardo di Mentone, protettore degli alpinisti

Panorámica de Laghi dei Piana, con las Selletas Alta y Bassa y a la izquierda, la Torre di Toblin

Reemprendiendo el camino

ahora de bajada

La fila se alarga

hacia el Pian di Rin

Bajada con las agujas del Monte Paterno detrás

Las eses del camino

Vacas pastando en Pian di Rin

Llegando al fondo de esta planicie

A la izquierda, las tres cumbres del Monte Rudo; en el centro, la Croda dei Rondoi, y a la derecha, la Torre dei Scarperi

Una imagen diferente del Monte Paterno (2744 m)

Después de llanear un rato

toca afrontar una buena subida

que se hace bastante llevadera por las vistas

y el buen piso

Las Tre Cime di Lavaredo desde el Rifugio Malga Langalm

Panorámica desde un cerro cercano al refugio

Pequeño lago a los pies des las Tre Cime

Torre dei Scarperi, Schwabenalpenkopf en alemán

Dolomiti di Sesto: panorámica hacia el norte

Monte Paterno / Paternkofel

Bien se ve aquí que son más de tres

Laghetti della Langalm

Seguimos por el sendero 105

en dirección al Col di Mezzo

rodeando la cara oeste de las Tre Cime

Vistas hacia el Monte Rudo y la Torre dei Scarperi

Este tramo del sendero

corta casi en horizontal

la enorme pedrera de la cara oeste de Tre Cime di Lavaredo

hasta llegar a la Forcella Col di Mezzo, donde se abren las vistas hacia el Lago Misurina

y a las agujas dolomíticas de Cadini di Misurina

que se recortan en el horizonte azul de hoy

imponentes a nuestra mirada

Panorámica Cadini di Misurina

Torre Siorpaes y Cimon di Croda Liscia

Cima Cadin di San Lucano y Cima Eötvös, los puntos más altos de este grupo de picos, por encima de los 2.800 metros

Lago Misurina

Le Tre Cime

 
y su reflejo en el Lago Misurina



6. PASSO PORDOI - LAGO FEDAIA: MIRADOR DE LA MARMOLADA 

  • Distancia aprox.: 9 km  
  • Desnivel positivo: Unos 160 metros  
  • Desnivel negativo: Sobre los 400 metros


Mapa de la ruta

Passo Pordoi, a 2.239 metros

Muy cerca del inicio del camino nos encontramos con una pequeña ermita

Panorámica hacia el Sass Pordoi -Gruppo di Sella-, donde hay un refugio y sube un teleférico desde el puerto

Una parada para explicar la ruta de hoy en el mapa

Contraluz hacia el Val di Fodom

Sasso Beccé

Rifugio Fredarola Harbor

Desde mi punto de vista, los refugios de los Dolomitas desvirtúan la esencia de la montaña, transformando lo que deberían ser resguardos de emergencia en una red de complejos hoteleros y restaurantes de lujo en plena naturaleza. Resulta contradictorio toparse con cinco “restaurantes de montaña” en apenas diez kilómetros de sendero, donde el confort urbano y el turismo de masas suplantan el respeto por el entorno alpino. Esta realidad contrasta drásticamente, por ejemplo, con la sobriedad de los refugios de Sierra Nevada, espacios verdaderamente austeros, remotos y diseñados para proteger al caminante de una tormenta o ventisca lejos de la civilización. 

Mosca cernícalo sobre una silene -colleja-

Myosotis alpestris - Nomeolvides / Nontiscordardimè alpino 

Gruppo del Sella

Dianthus superbus - Clavelina de plumero / Garofanino frangiato

Arnica montana - Árnica

El camino que vamos a recorrer es un antiguo camino arriero que unía el Passo Fedaia con el Passo Pordoi

 por encima del Val di Fassa

Parada en un mirador natural

que visto desde aquí tiene una caída un poco vertical

Vamos por el sendero 601

por verdes lomas muy inclinadas

un sendero casi horizontal 

con la vista permanente de La Marmolada

y su menguante glaciar de la cara norte

Senecio abrotanifolius - Senecione abrotanino

Nigritella rhellicani - Orquídea de vainilla negra / Moretta

En un mirador cerca del Rifugio Viel dal Pan

Curiosas rocas sobre nuestras cabezas

Vistas hacia el Pico Gran Vernel (3.210 m) y la Val di Fassa

La Marmolada y el Lago Fedaia

El Sass Ciapel, un pico muy verde con una curiosa forma

Lago Fedaia

Seguimos por el sendero que rodea el Sass Ciapel, sin apenas ganar ni perder altura

Lilium martagon - Lirio martagón / giglio martagone

Panorámica del sendero, con la Marmolada y el Gran Vernel

Desde una ventana natural se ve al otro lado el Gruppo de Sella y el Piz Boè (3152 m)

Empezamos la bajada

todavía de forma suave

Unos en un lado, otros en otro y la Marmolada en medio

Un pequeño repecho

que nos acerca a la cresta y nos permite ver el Val di Fodom

Piz Boè y Val di Fodom

Marmolada y Gran Vernel

El camino sigue por estas montañas completamente verdes donde existen unos extraños tubos que por lo visto sirven para provocar aludes controlados 

pues en estas inclinadas laderas se tiene que acumular mucha nieve en invierno


En los Dolomitas coexisten tres idiomas principales: el italiano, el alemán y el ladino. Debido a su compleja historia fronteriza, el uso de estas lenguas varía según la provincia. El alemán predomina en el Alto Adigio (Südtirol), mientras que el italiano es la lengua mayoritaria en las zonas de Trento y Belluno. El ladino, de origen retorromance, es hablado por unas 30.000 personas en los valles que rodean el Gruppo del Sella (como Val di Fassa, Val Gardena, Val Badia y, en menor medida, en Ampezzo). Este idioma no es un dialecto del italiano, sino una lengua romance autónoma que evolucionó directamente del latín vulgar mezclado con las lenguas de los antiguos moradores alpinos, los retis. A pesar de haber estado en peligro de extinción, hoy en día goza de una fuerte protección institucional, se enseña en las escuelas locales y cuenta con sus propios medios de comunicación, siendo uno de sus principales símbolos culturales.


Panorámica del macizo de la Marmolada desde el sendero


Val di Fassa


El Glaciar de la Marmolada y su pico más alto, la Punta Penia, el más alto de Dolomitas con 3.343 metros

En el ultimo kilómetro

se inicia una bajada trepidante

justo enfrente de La Marmolada

Panorámica de Val di Fassa y las eses del camino de bajada

Mariposa perlada

Acercándonos al Lago Fedaia

El Glaciar de la Marmolada desde abajo

Cerca del Lago, un rebaño de ovejas pasta en sus laderas

ovejas tirolesas de montaña, de largas orejas y lana corta y rizada

que en un momento dado empiezan a correr ladera abajo en una estampida

que nos obliga a quitarnos de enmedio para que no nos lleven por delante

Nosotros asustados mientras un bebé de apenas un año, que lleva su padre en la mochila, se muere de risa.

CORTINA D'AMPEZZO

Cortina d'Ampezzo ha sido el lugar que nos ha servido de base para visitar esta zona de Dolomitas, un pequeño pueblo acogedor, con muchas opciones para pernoctar, comer, comprar... y muy bien conectado con Belluno, la capital de la provincia, y con Venecia y su aeropuerto, del que apenas nos separa 150 kilómetros. Eso sí, es un lugar caro, muy caro en algunos aspectos. Sirva de referencia que en su calle principal podemos encontrar tiendas de Prada, Louis Vuitton o de las más exclusivas marcas de ropa y calzado de montaña.
Aunque nosotros tenemos contratado nuestro propio autobús para que nos acerque al inicio de las rutas y nos recoja al final, si va uno por su cuenta, existe un sistema público de autobuses que nos permite acceder a los principales puntos donde iniciar caminatas por las montañas que nos rodean.

La calle principal y la Basílica de los Santos Felipe y Santiago, con su esbelto campanile

El Gruppo Cristallo al norte de la ciudad

La iglesia de Cortina con el Pico Sorapiss detrás al sureste

Una escultura de las muchas que adornan las calles de esta pequeña ciudad o pueblo grande

Cortina d'Ampezzo nació como una pequeña comunidad rural de origen ladino que durante siglos basó su supervivencia en una singular autonomía comunal y en la gestión colectiva de sus bosques. Su ubicación fronteriza la llevó a oscilar entre la República de Venecia y el Imperio austrohúngaro, permaneciendo bajo dominio de los Habsburgo desde 1511 hasta el desenlace de la Primera Guerra Mundial en 1918. Tras su anexión definitiva a Italia en 1923, la localidad transformó su vocación artesanal y ganadera para consolidarse como el destino predilecto de la aristocracia europea y los pioneros del alpinismo. Su consagración definitiva llegó al albergar los Juegos Olímpicos de Invierno de 1956 —los primeros televisados en directo en Europa—, un hito que se ha vuelto a repetir en este 2026 con las Olimpiadas de Invierno de Milán-Cortina.

Calle principal de Cortina, donde se acumulan las tiendas de firmas caras, muy muy caras

Nuestro hotel, el Hotel de la Poste, en pleno centro de Cortina, con habitaciones enormes y confortables y donde desayunamos y cenamos de maravilla.

Es el más antiguo y legendario de Cortina d'Ampezzo. Fue fundado en 1804 como una antigua estación de postas y carruajes. Este majestuoso alojamiento de estilo alpino clásico se convirtió en el epicentro social de la élite europea y en un refugio para grandes iconos de la cultura y el cine como Liz Taylor o Henry Fonda. Sin embargo, su huésped más ilustre fue Ernest Hemingway, quien durante la década de 1950 convirtió la famosa habitación 107 en su estudio de escritura para terminar su obra Al otro lado del río y entre los árboles. Hoy en día, integrado en el exclusivo club de Lugares Históricos de Italia, el hotel custodia con celo la máquina de escribir original del autor.

Le Tofane encima de Cortina d'Ampezzo