martes, 30 de noviembre de 2021

Cheilanthes acrostica

                                                                     Sª de las Nieves

El mundo de los helechos no me había parecido nunca especialmente interesante. El no tener flores le hacia perder gran parte del atractivo. Los veía monótonos, monocromos y nunca me había dado por apreciar sus múltiples formas y colores, las adaptaciones a los más variados ecosistemas y a las condiciones climáticas más extremas o cambiantes.
Pero ahí están, siempre esperando el momento adecuado para mostrar sus verdes intensos y surgir, aparentemente de la nada, de la pura roca, como este helechillo pequeño, la falguerilla, que podemos encontrar en las fisuras de las calizas de la zona mediterránea, Oriente Próximo e Islas de Cabo Verde, allá donde un poco de sombra y tierra y un algo más de humedad le permitan vivir año tras año, discreto como luna nueva en noche cerrada.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Pennisetum setaceum

 
                                                                                   Fuengirola

Traída desde el nordeste de África como planta ornamental, su increíble capacidad de propagación y supervivencia y su resistencia a la sequía  han hecho que esta hierba haya saltado los límites de los jardines y se haya extendido por buena parte de nuestras costas, expulsando a otras especies y convirtiéndose en una invasora peligrosa y difícil de eliminar.

El rabo de gato florece prácticamente durante todo el año, produce una cantidad ingente de semillas, estas pueden estar activas durante seis años y la planta es capaz de vivir hasta veinte años. Solo necesitamos multiplicar para encontrarnos con una de las plantas más prolíficas y capaces de crear una ingente cantidad de biomasa en poco tiempo. 

Y para colmo, si se quema, brota de sus raíces cual ave fénix, con más fuerza aún. 


                              Costa de Benalmádena

domingo, 28 de noviembre de 2021

Pistacia terebinthus

                                                   Valle de Lifa - Ronda

Pariente del árbol del pistacho, la cornicabra, ese arbusto que iba para árbol y quedó ahí, en ese lugar intermedio que no es ni uno ni otro pero ambos a la vez. Pero no es su tamaño ni su forma lo que lo hace tan especial sino esas agallas con forma de cuerno que le dan el nombre, y el color de sus hojas, las rojas primerizas de la primavera y, sobre todo, las del otoño, las que lo visten de amarillos, naranjas, rojos, granates... una variedad cromática sin parangón en las especies que pueblan nuestros montes.
Y allí lo veremos, en casi todas nuestras sierras, de manera aislada la mayor parte de las veces, pero formando bosquecillos en algunas otras, especialmente en el Valle de Lifa, donde los numerosos ejemplares y su notable tamaño hacen de este rincón un espectáculo de color a finales de noviembre siempre que el viento no haga de las suyas y termine con las hojas en el suelo antes de tiempo.
Este arbolillo dioico (con flores masculinas y femeninas en pies distintos) se ha utilizado para obtener de él resinas aromáticas que han tenido diversas aplicaciones a lo largo de la historia, sus hojas y corteza para el curtido del cuero en Marruecos, de donde toma ese olor característico e inconfundible, y su madera, de una calidad excelente, para la elaboración de objetos pequeños como cajas de tabaco. Además, hoy en día, se emplea como patrón de injerto para el pistachero, Pistacia vera.

                                                          Riscos del Lirio - Ronda

                                      Flores en primavera

                                                                                      Frutos

                      Las agallas que le dan el nombre

sábado, 27 de noviembre de 2021

Phragmites australis

                                            Río Fuengirola

Paseando por las zonas cercanas a ríos y lagunas de nuestra provincia, allí donde las aguas se remansan y la corriente es escasa, podemos ver al cosmopolita carrizo, una planta semejante a una caña pero más pequeña, como si fuera su pariente pobre y endeble.
Esta planta hermafrodita florece desde la primavera hasta avanzado el otoño, aunque es mediante su potente rizoma como se expande con más frecuencia, llegando a ocupar grandes extensiones y sirviendo de hogar y refugio a un sinfín de aves, reptiles y anfibios además de invertebrados, por los que los carrizales se convierten en un foco de vida salvaje, un mundo cerrado abierto a las aguas.

viernes, 26 de noviembre de 2021

Crepis capillaris

                                         Cartajima

Este tipo de florecillas amarillas son verdaderamente difíciles de asignarles el nombre correcto para aquellos que somos meros aficionados al mundo de las plantas. Son muchas las que hay y pequeños detalles, a veces imperceptibles al ojo inexperto, los que diferencian unas especies de otras: Que si el involucro, que si las lígulas, que si el receptáculo es así o asao... un verdadero lío. Aún no estoy seguro de que este sea su nombre tras dos semanas de búsqueda, pero es el que más coincide.
La cerraja de cardo la podemos encontrar en muchos lugares, desde el nivel del mar hasta casi los dos mil metros, con preferencia en bordes de caminos, en zonas con buena luz pero con un cierto grado de humedad. Y allí abrirán sus flores en casi cualquier época del año, exceptuando los cálidos y secos meses del verano, época en la que esta hierba se agosta como tantas otras.

 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Mespilus germanica

                                                   La Sauceda

Nada tiene que ver este níspero europeo con el níspero anaranjado de pulpa dulce y semillas enormes que saboreamos en primavera y que conocemos como níspero japonés aunque su origen es China.
Este de hoy, apellidado germanica, proviene de los Balcanes, la Península de Anatolia y la zona del Cáucaso y fueron los romanos lo que extendieron su cultivo por otras zonas de Europa, entre ellas, la Península Ibérica.
Hoy en día, es un cultivo totalmente olvidado pero podemos tropezarnos con algunos ejemplares aislados, asilvestrados, que, en lugares frescos y húmedos, en las medianías del otoño pueden mostrarnos sus frutos marrones y un bonito color amarillo en sus hojas antes de que estas caigan.
Y estos frutos, las níspolas, son un tanto particulares. Ásperos, ácidos e indigestos si no están completamente maduros, hay que esperar a que estén blandos y completamente pasados, con un aspecto poco apetecible, para apreciar su dulce y peculiar sabor y para que no nos sienten mal, sabores que me llevan a la infancia cuando en casa los guardábamos metidos en una olla envueltos en un paño y la impaciencia hacia que no llegaran nunca a estar en su mejor momento antes de desaparecer. 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Asplenium trichomanes

                                                 Sª de las Nieves

Si el mundo de la taxonomía de las plantas en general ya es complicado para un aficionado, el de los helechos, que no producen flores con las que guiarse un poco, aún más, pues son muchas las especies y variedades y a veces son pequeños detalles, imperceptibles al ojo, lo que diferencian unas de otras.
El culantrillo menor gusta de situarse en lugares húmedos y umbríos, al igual que su pariente el culantrillo de pozo, aunque en este caso prefiere las grietas de las rocas a los bordes de ríos y acequias.
Este helecho lo encontramos en casi todas las zonas templadas del planeta, siendo frecuente en las sierras de nuestra provincia. Hace tiempo sus frondes se utilizaban en decocción para afecciones bronquiales y como diurético, aunque hoy en día esos usos están abandonados por no estar comprobada su eficacia.

 

martes, 23 de noviembre de 2021

Sarcocapnos enneaphylla

                                                                                      Maro

Como todas las plantas de este género, la yerba de Lucía no iban a ser una excepción: lo suyo es vivir colgada y allí está, en los paredones verticales de calizas y dolomías, mostrando sus curiosas flores prácticamente el cualquier mes, aunque es durante los primeros compases del año cuando esta es más profusa.

Distribuida por el Mediterráneo Occidental y el norte de África esta pequeña plantita siempre nos asombrará por su capacidad de desarrollarse y florecer donde casi nada puede arraigar, en la pura roca vertical. Y si quieres hallarla algún día en tu caminar, deja de mirar al suelo por un momento y levanta tu vista a la piedra que, altiva, se yergue sobre ti.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Populus alba

                                                Río Fuengirola

Es este un árbol fácilmente reconocible por su corteza gris clara y por el doble color de sus hojas, verde en haz y blanco en el envés, lo que le da un aspecto blanquecino de donde proviene el epíteto de la especie, alba. A lo lejos y si hace algo de viento, veremos titilar sus hojas como estrellas de plata.
El álamo blanco, distribuido por Europa, Asia y el norte de África, lo encontraremos siempre asociado a cursos de agua, manantiales y otras zonas siempre húmedas, en lugares templados lejos de posibles heladas.
Pero al contrario que su pariente, el chopo o álamo negro, que viste en el otoño una túnica dorada, a este se le van afeando sus hojas hasta caer y dejar al árbol desnudo hasta finales del invierno, cuando aparecen sus flores o amentos colgados de las ramas.
Este árbol se utiliza como ornamental, aunque su uso principal es para producir pasta de papel dado su rápido crecimiento y la mala calidad de su madera para otros menesteres.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Quercus pyrenaica

                                                                                La Sauceda 

Nombrar con el epíteto pyrenaica a este quercus no fue precisamente un acierto, ya que en el Pirineo se encuentra de manera muy residual, mientras se distribuye ampliamente por gran parte de la Península, el norte de Marruecos y el suroeste de Francia.
En la provincia de Málaga también es un árbol escaso que solo encontramos en los Montes de Cortes y en el Valle de Genal, en suelos carentes de cal. 
Y si tropezamos con él y vemos sus hojas aterciopeladas y profundamente lobuladas no dudaremos de que nos encontramos ante un roble melojo
Su madera de buena calidad, resistente a la descomposición y alto poder calorífico así como su increíble capacidad de rebrotar de la cepa cortada ha hecho que haya sido explotado para el carboneo, así como para la obtención de vigas, postes y traviesas.
Florece en primavera, aunque visualmente sea el otoño su mejor época, cuando sus hojas caducas se vuelven cobrizas antes de caer y alfombrar el suelo a su alrededor.


sábado, 20 de noviembre de 2021

Equisetum ramosissimum

                                                             Maro

Es esta una cola de caballo pequeñita, menos aparente y llamativa que la otra, el E. telmateia, y también menos útil, ya que al provocar cierta toxicidad, no se usa para fines medicinales como sí hacemos con su pariente.
Esta planta, familia de los helechos, no emite flores, sino unas estructuras en los extremos de los tallos, llamadas estróbilos, que al madurar se abrirán y dejarán salir sus esporas. Suele vivir en terrenos alterados como márgenes de caminos y cultivos o al borde de canales de riego, en lugares con humedad permanente. Se encuentra distribuida por casi todo el mundo, en sus zonas templada y tropical.
Su capacidad de extenderse a través de sus rizomas y su dificultad para erradicarla la pueden convertir en una mala yerba.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Calluna vulgaris

                                                 Istán

Este pequeño  brezo que florece durante el otoño lo encontramos en terrenos erosionados desprovistos de cal, en lugares donde llueve bastante y que por tanto mantienen, en años normales, una alta humedad en el suelo durante buena parte del año.
 La brecina la podemos encontrar en muchas zonas de Europa y el norte de África... y también en parques  y jardines de pueblos y ciudades, ya que es una mata que se ha utilizado en jardinería con relativa frecuencia aportando color en una época en la que las plantas en flor escasean.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Narcissus cavanillesii

                  Llanos del Cabrizal - Montejaque

Este narciso de Cavanilles es un poco especial por varios motivos: uno su escasez, especialmente si el otoño es seco, cuando podemos ver sus flores de un intenso amarillo en los claros de matorral o en zonas de pastizales; otra su distribución, solo presente en el cuadrante suroccidental de la Península y de manera muy residual en el noroeste del continente africano, una tercera su tamaño, muy pequeño en comparación con la mayoría de narcisos, y una última, la ausencia casi completa de la corona característica de las flores de este género, por lo que durante un tiempo se le incluyó en otros grupos.
Una curiosa especie que se distribuye desde el nivel del mar hasta los mil metros aproximadamente y que tiene en la parte más occidental de nuestra provincia las poblaciones más al este.